Preclusión

Preclusión. En la audiencia final no se pueden cuestionar extremos no alegados en el escrito de interposición del recurso de apelación

En razón de esto, lo manifestado por el apelante en el escrito de la audiencia final referente a espesor de los soportes de sujeción de postes no es de recibo, por cuanto tales alegatos debidamente motivados debieron ser objetados en el momento procesal oportuno, sea, en la interposición del recurso, y no en una etapa posterior como lo es la audiencia final, momento en el cual se encuentra precluida cualquier discusión que no haya sido expuesta en el escrito inicial, o que habiendo sido señalada no cuente con el fundamento suficiente para acreditar el dicho. En cuanto al principio de preclusión, la doctrina señala: “Está representado por el hecho de que las diversas etapas del proceso se desarrollan en forma sucesiva, mediante la clausura definitiva de cada una de ellas, impidiéndose el regreso a etapas y momentos procesales ya extinguidos y consumados. La preclusión es la pérdida, extinción o consumación de una facultad procesal.” (PACHECO, Máximo, Introducción al Derecho, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 1976, p. 263). Por consiguiente, se impone el rechazo del recurso, por lo que el acto de adjudicación debe confirmarse. Se omite pronunciamiento en cuanto a otros aspectos por carecer de interés práctico.
RC-116-2001 de las 12:00 horas del 6 de marzo del 2001

Preclusión. Principio

En relación con este principio nos hemos referido en forma reiterada, entendiéndolo como la pérdida, extinción o consumación de una facultad legal (véase en ese sentido la resolución No. RC-190-2001 las quince horas del día cinco de abril de dos mil uno), de tal manera que no puede admitirse el conocimiento de alegatos propios de un recurso de objeción por vía del recurso de apelación, los cuales deben ser interpuestos en la fase de elaboración y depuración del cartel; pues una vez transcurrido el plazo de ley para hacerlo el cartel se consolida y se convierte en el reglamento específico de la contratación (véase en ese sentido la resolución No. RSL 227-97 de las trece horas del dos de octubre de mil novecientos noventa y siete); lo cual no puede ser de otra manera pues en atención al principio de seguridad jurídica mismo no puede mantenerse esa posibilidad de objetar a lo largo de todo el proceso de licitación; pues los oferentes desconocerían por cuáles reglas se regirá la respectiva contratación. Con menor razón entonces, puede admitirse que una vez adjudicado venga a cuestionarse los mecanismos fijados en el cartel para la realización de las pruebas, pues se trata de una etapa precluida. RC-337-2001 de las 10:00 horas del 29 de junio del 2001

Preclusión. Aspectos discutidos en un primer recurso de apelación.

Es así importante resaltar que al estar en presencia de una readjudicación, los aspectos que pueden ser traídos a discusión son aquellos hechos nuevos que se suscitan entre la resolución de esta Contraloría General que conoció el recurso de apelación y el acto de readjudicación, ya que la discusión sobre aspectos que conocían las partes con anterioridad debieron ser expuestos desde el momento en que se planteó el primer recurso de apelación, cosa que en este caso sucedió y sobre los que ya se dio criterio, por lo que constituyen aspectos precluídos. Sobre el principio de preclusión, la doctrina señala: “Está representado por el hecho de que las diversas etapas del proceso se desarrollan en forma sucesiva, mediante la clausura definitiva de cada una de ellas, impidiendo el regreso a etapas y momentos procesales ya extinguidos y consumados. La preclusión es la pérdida, extinción o consumación de una facultad procesal” (PACHECO, Máximo, Introducción al Derecho, Editorial Jurídica de Chile,Santiago,1976,p.263). RC-514-2001 de las 15:30 horas del 13 de setiembre del 2001

Preclusión procesal. Recurso objeción No es procedente discutir en apelación cláusulas consolidadas al no objetarse en el momento procesal oportuno.

Esta Contraloría General ya se ha referido en reiteradas oportunidades al concepto preclusión, definiéndolo como la pérdida, extinción o consumación de una facultad legal (véase en ese sentido la resolución No. RC-190-2001 de las quince horas del cinco de abril de dos mil uno); de tal manera que cualquier potencial oferente de un proceso licitatorio puede coadyuvar con la Administración a la determinación del cartel, mediante la impugnación de aquellas cláusulas que estime lesivas del principio de igualdad o que en forma arbitraria limiten su participación mediante el recurso de objeción; sin embargo, esta intervención no puede darse en cualquier momento, pues el momento procesal oportuno es en el primer tercio del plazo abierto para la preparación de las ofertas (véase en ese sentido la resolución No. RSL 227-97 de las trece horas del dos de octubre de mil novecientos noventa y siete); por lo que en resguardo no sólo del principio de preclusión referido, sino del mismo principio de seguridad jurídica; es que este Organo Contralor ha sido de la tesis reiterada de que no se puede pretender discutir alegatos propios del recurso de objeción mediante la interposición del recurso de apelación, pues los requerimientos cartelarios fueron oportunamente consentidos y a estas alturas el cartel se encuentra sobradamente consolidado y convertido en el reglamento específico de la contratación, en ese sentido es entonces el marco de referencia para que la Administración proceda a seleccionar la oferta más conveniente. En el caso de marras el cartel señaló que las muestras presentadas por los oferentes serían sometidas al proceso productivo (hecho probado número seis), proceso que si bien es cierto la Administración no definió dejando un amplio margen de discrecionalidad en la determinación del cumplimiento, lo cierto es que tampoco la firma interesada en resultar adjudicataria objetó semejante requerimiento, o en su defecto pidió aclaración alguna. Así las cosas, y conforme el criterio de este Despacho, no es posible cuestionar mediante este recurso el procedimiento de realización de las pruebas que provocaron el desprendimiento de las boquillas, pues como se dijo son materia del recurso de objeción. En ese orden de ideas no puede discutirse que ese incumplimiento (hechos probados números siete y ocho), no pueda considerarse dentro de los defectos críticos del cartel. RC-306-2001 de las 10:30 horas del 14 de junio de 2001